Jopara para alejar al Karai Octubre
1 Octubre 2025
En la cosmovisión guaraní, cada elemento de la naturaleza (plantas, animales, acciones) posee un espíritu protector llamado Jarýi. Esta relación espiritual con el entorno también incluye figuras que encarnan desequilibrios o amenazas. Una de ellas es el Karai Octubre, espíritu negativo asociado a la miseria, la escasez y el desánimo que, según la tradición, recorre los hogares el 1 de octubre buscando a quienes no comparten ni cocinan.
La costumbre de preparar jopara este día responde a una práctica ancestral de resistencia y abundancia simbólica. Octubre marca el fin de las reservas alimenticias y aún no es tiempo de cosecha; además, es época de tormentas, vientos y granizo. Cocinar jopara (mezcla de granos, vegetales y carnes) es una forma de invocar protección, compartir lo que se tiene y espantar al Karai Octubre con actitud positiva y olla llena.
INGREDIENTES ESENCIALES DEL JOPARA
El jopara tradicional se basa en dos ingredientes principales:
- Kumanda pytã (poroto colorado)
- Avati tupi morotĩ (maíz locro)
A esta base se le agregan carnes con hueso como espinazo, garrón u osobuco, además de vegetales como zapallo, cebollita, perejil, kuratũ y tajao (conocido como couve, un repollo silvestre de alto valor nutricional, rico en fibra, calcio y con propiedades anticancerígenas).
Se sirve acompañado de mandioca hervida caliente y, en muchos hogares, se le añade fariña directamente en el plato. Es considerado un alimento potente, ideal para personas sanas o quienes realizan trabajos físicos intensos.
VARIANTES DEL JOPARA
Morotĩ - Poroto, maíz locro, zapallo, verduras y queso. A veces se le agrega suero de leche. Ideal para cuaresma, vegetarianos o personas convalecientes.
So'o - Incluye carne, especialmente espinazo, osobuco o cortes con hueso.
Ipokue - Se prepara con patas de ganado vacuno o porcino.
Existen numerosas variantes del jopara que han desaparecido o corren riesgo de perderse, debido a la falta de una política pública alimentaria que promueva su preservación y uso cotidiano. Cada una de estas versiones aporta componentes nutricionales específicos y saberes adaptados al entorno, por lo que su recuperación permitiría diversificar la dieta nacional y fortalecer el vínculo entre alimentación, cultura y salud comunitaria.
Margarita Miró Ibars
Historiadora - Investigadora - Escritora – Docente



