
Impacto de los ultraprocesados en los niños
1 Julio 2025
Los alimentos ultraprocesados pueden afectar negativamente la salud de nuestros hijos, tanto en el presente como en el futuro. Como madres y padres, podemos tomar decisiones informadas para ofrecerles una dieta equilibrada que promueva su bienestar físico, mental y emocional.
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Son productos industriales con múltiples ingredientes artificiales, como conservantes, colorantes, saborizantes, endulzantes y grasas modificadas. Se elaboran mediante procesos complejos que los alejan de su estado natural.
Ejemplos comunes:
- Snacks envasados (papas fritas, galletitas dulces o saladas)
- Bebidas azucaradas
- Comidas rápidas o congeladas (hamburguesas, pizzas, nuggets)
- Cereales industriales para desayuno
- Comidas listas para calentar o precocinadas
Estos alimentos suelen tener poco valor nutritivo, y son ricos en azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías vacías.
¿Cómo afectan al organismo?
- Aumentan el riesgo de enfermedades crónicas: Favorecen el sobrepeso, la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares.
- Perjudican la digestión y la microbiota: Al tener bajo contenido en fibra y nutrientes clave, pueden causar estreñimiento y alterar el equilibrio de la flora intestinal.
- Influyen en el comportamiento y el aprendizaje: Altos niveles de azúcar y aditivos pueden afectar la concentración, el sueño y el rendimiento escolar.
- Fomentan hábitos poco saludables: El consumo frecuente puede crear preferencia por sabores artificiales, dificultando la aceptación de alimentos frescos.
¿Qué podemos hacer para proteger a nuestros hijos?
- Ofrecer una alimentación balanceada: Incluya más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas magras.
- Leer las etiquetas: Elija productos con pocos ingredientes y sin aditivos innecesarios.
- Reducir (no eliminar) los ultraprocesados: Reserve el consumo para ocasiones puntuales.
- Educar desde pequeños: Explique la importancia de comer bien para sentirse fuertes y con energía.
Cuidar la alimentación desde la infancia es una inversión en salud y calidad de vida. Los buenos hábitos comienzan en casa, con el ejemplo diario.

Dra. Viviana Sotomayor
Pediatra Nutrióloga
Reg. Prof.: 9931